Publicado por Erradizo el 2 de mayo de 2008
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Hoy viendo de nuevo el DVD de Art Blakey decidí ponerme unos cascos para oir el concierto. Normalmente no los uso, pero quería escucharlo un poco más alto de lo que la prudencia recomienda a estas horas. Normalmente, la música sale de los 4 altavoces que tengo puestos, dos JVC y dos Pioneer, y entre medias del PC y de los altavoces tengo un amplificador JVC.

¿Por qué os cuento esto?, bueno, aparte de para fardar de equipo de música :p, para que sepáis la calidad de sonido que puede salir de ahí. Tan buena es, que me tapa cosas de la música que escucho.

Me refiero a que, con los filtros de ruido, balanceadores, niveladores de señal, etc, te quita cosas importantes, por ejemplo, no había descubierto hasta ahora que Bobby Timmons canta prácticamente entero en su solo de Moanin’ (por cierto, qué bonito nombre para un club de Jazz), está gruñendo, gritando, murmurando. Tampoco me había dado cuenta que Bobby no acompaña el solo de Benny Golsom en la canción Whisper Not. En esta canción se ve cómo Lee le hace gestos con la mano a Bobby, no entendía muy bien el motivo, pero está claro: “Tío, acompaña a Benny, toca algo” (en su solo sí lo había hecho).

Vale, se oyen chasquidos en la grabación, ecos, la tos del tipo de la séptima fila, el contrabajo vibra un poco más de lo normal, pero, al menos ahora puedo aislarlo y seguirlo sólo a él durante la canción. Fíjate, ahora está sonando I remember Clifford y el tipo sigue murmurando, es increíble.

Ya sé por qué echa de menos la gente su tocadiscos, escuchar música sin nada que filtre ni depure el sonido es “otra cosa”. Yo de momento me conformo con escuchar todo de nuevo con mis cascos normalitos, quitando del medio la máxima tecnología posible, para ver qué me he perdido.

Escuchando: Whisper Not – Art Blakey & The Jazz Messengers

P.D: Igual me ha salido un poco raro el post, es lo que ocurre si escribes mientras ves un concierto…