Publicado por Erradizo el 21 de abril de 2008
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Últimamente estoy participativo con vosotros. Esta vez voy a recurrir a vuestra opinión para ponerle nombre al club de Jazz del tercer deseo de Félix.

Y, por favor, no recurramos a los típicos Birdland, Blue Note, etc… Quiero algo original. Poneos en situación, imaginaos que acabáis de heredar una auténtica millonada de un pariente lejano del que no conociais su existencia, y que la única condición que te ha dejado para poder disfrutar la fortuna es que ha de ser destinada, integramente, a la creación de un club de Jazz. El viejo había tenido un affair en su juventud con una joven trompetista y ahí nació su amor por el jazz. Decidió en ese momento que no había mejor fin, y te eligió ya que eras el único de tu familia que amaba el jazz.

Ya que estáis en situación, vamos a ponerle un nombre. (No digáis que no ambiento los post)

Lo más sencillo para mi hasta el momento ha sido ponerle el nombre de alguna canción de jazz de las que me gusta. Hace tiempo que llevo pensando sobre este tema. Quien más o quien menos, a los que nos gusta el jazz, hemos fantaseado con la idea de tener nuestro propio club. Incluso en alguna ocasión lo he llegado a comentar con mi desaparecida (virtualmente hablando) Olvido.

Hace no mucho escuché la melodía de “Cantalope Island” y me pareció un nombre genial para un club de jazz, pero, visto en perspectiva ya no me lo parece tanto, en cualquier caso quiero proponer ese nombre como una posibilidad. Cantaloupe Island Club. No me suena mal.

Por otro lado me suena un poco “ligero” para ser el nombre de mi club de jazz, así que propongo otro que me gusta mas: Moanin’ Jazz Club. Sí, este me suena mejor.

También he pensado como debería ser el club, en él va a predominar una palabra clave: “silencio”. Me niego a que se escuche a los camareros servir las copas, la barra lo más alejada y aislada posible. Las mesas, acolchadas, no quiero oir a ese tipo posar su copa en la mesa, incluso los cubitos de hielo serían acolchados para que no se oyera nada en la sala salvo la música que se está haciendo. El “machaca” también estaría presente, para sacar con una patada en el culo a aquellos que hablen durante el concierto, nada de cuchipandis ni de snoobs fardando sin saber lo que escuchan.

También he pensado que sería genial grabar el concierto y poder ofrecérselo al final a los que han estado allí. Llegas con tu mp3 portátil y por una pequeña cantidad de dinero puedes descagártelo directamente y disfrutarlo cuantas veces quieras. En fin, ideas muchas, dinero ninguno.

Y pocas ideas más he tenido, ahora vuestras propuestas.

Escuchando: Go – Wardell Gray



Publicado por Erradizo el 17 de abril de 2008
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No se si os lo he comentado alguna vez, pero el ajedrez es otra de mis aficiones. Normalmente el momento de relax en casa comienza de la siguiente forma:

1) Abro la nevera y saco una botella de tercio de Mahou
2) Me siento delante del ordenador y sintonizo Bebop Nation o pongo algún CD
3) Me conecto al club de ajedrez al que estoy apuntado y me pongo a ver algunas partidas de Grandes Maestros de todas las partes del mundo
4) Respiro hondo y me relajo.

Este ritual es casi inalterable de lunes a viernes y suele durar unos 20 minutos. Después de esos 20 minutos pueden pasar varias cosas: que me abra otra cerveza o me ponga un cubata, que cambie el ajedrez por leer blogs en internet, que me ponga algún conciertillo de jazz, que lea un libro, etc.

A lo que iba, que me pierdo. Hoy he visto que hay tableros de ajedrez con piezas que son figuritas de Jazz, cómo estas:Ajedrez Jazz 1
Ajedrez Jazz 2Precisamente viendo esta última imagen me ha dado una idea para proponeros un juego, a quien le apetezca claro:

Hay que poner nombres de músicos a cada figura del tablero, en un lado estarán músicos negros, en el otro estarán músicos blancos.

Ya que buscar 16 nombres de músicos puede ser un poco largo voy a definir un par de pequeñas reglas para facilitaros la vida.

1) Tenéis que asignar un instrumento a cada figura diferente del tablero. En mi caso van a ser los siguientes:

- El rey será un trompetista.
- La reina una cantante de jazz.
- El alfil, un saxofonista.
- El caballo, un pianista.
- La torre, un contrabajista.
- El peón, un baterista.

Recordad, podéis elegir cualquier otro instrumento, o incluso decir que uno de ellos es “director de big band”.

2) En caso de que la idea de negros contra blancos no os guste, podéis elegir otra forma de agrupar a los músicos: americanos contra europeos, los de la costa este contra los de la costa oeste, latinos contra nórdicos, los de los años 60 contra los del siglo XXI, chicos contra chicas, católicos contra musulmanes o los que nacieron en día par contra los que lo hicieron en día impar, me da lo mismo.

Más fácil no os lo puedo poner. Yo, por seguir con el tema de ajedrez, serán negros contra blancos, aunque todos sabemos como acabaría esa partida…

Por el lado negro:
- El rey (trompeta): (gritad conmigo) ¡Lee Morgan!
- La reina (cantante): Ella, la única.
- El alfil (saxo): demasiado donde elegir, pero, Coltrane
- El caballo (piano): buf, buf, buf… venga McCoy Tyner
- La torre (contrabajo): Jymie Merritt
- El peón (batería): Art Blakey, por supuesto

Por el lado blanco:
- El rey (trompeta): ¡que problema!, elijo a Jerry Gonzalez, aunque me salga un poco de la regla.
- La reina (cantante): Anita O’Day
- El alfil (saxo): ¡¡¡Kenny G!!! que nooooooo, que es bromaaaaaaaa: Stan Getz
- El caballo (piano): Bill Evans
- La torre (contrabajo): Scott LaFaro
- El peón (batería): venga, un español, Marc Miralta

Bueno, repasando creo que podría ser una gran partida, digna de ver… Me he dado cuenta que en algunos puestos elegir sólo a uno es muy difícil, así que si alguno quiere que elija dos alfiles, dos caballos, etc…. Venga, no seais vagos y pensad un rato.

Escuchando: Cheketah – Chet Baker



Publicado por Erradizo el 15 de abril de 2008
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Hace un par de meses que vi este post y me apetecía comentarlo con vosotros ya que me pareció una idea original. Se trata de un par de imágenes que ha usado una radio de Jazz de Polonia para promocionar la emisora. Estas son las imágenes (pinchad en ellas para verlas más grandes):

Jazz Radio Sofa

Jazz Radio Car

Al principio la idea me pareció genial, como bien dicen en el blog, asumen que el Jazz no es para todos y que tiene su nicho de mercado. Esas mujeres vomitando notas de Jazz es una imagen más que expresiva.

El problema es que mientras pensaba qué escribir acerca de las fotos me fijé en ellos. ¿De verdad os parecen esos tipos el perfil de persona que escucha Jazz?. A mi no, es más, diría que son personas que escuchan chillout o música “ambiente”. De esos que presumen de escuchar jazz cuando tienen únicamente un par de CDs y se permiten el lujo de decir a sus amigos “a mi lo que me gusta es el Jazz” para quedar muy “alternativo”. Esos que van a los conciertos en cuchipandi o con la chica de turno a parlotear sin cesar de cosas banales en vez de escuchar el concierto, y que al final de la noche comentan ¿habéis visto que música más cool os he traído a ver?, cuando en realidad no han entendido nada.

Entendedme, ni yo comprendo siempre el Jazz, ni tengo nada en contra del chillout o de la música ambiente, pero, quizás esas no son las mejores imagenes para venderlo. ¿Y cual es la imagen de un tipo que escucha Jazz?, pues ni idea, pero si me ganara la vida haciendo publicidad no hubiera elegido esas imágenes.

Total, lo que iba a ser una alabanza a unos anuncios publicitarios, se queda en crítica. En cualquier caso me encanta la expresividad de esas mujeres vomitando una canción de John Coltrane.

Escuchando: Endless Sleep – Jimmy Witherspoon



Publicado por Erradizo el 9 de abril de 2008
Clasificado en: Retales

¡Menudo marcaje me están haciendo entre el señor Troglo y Félix!. Andan criticándome por ahí, incluso en mi casa, dudando sobre mis capacidades para escribir algo en mi blog. Pues bien señores, me han obligado a traer un portátil del trabajo (mi ordenador de casa murió) para acallar esas críticas. Heme aquí.

Llevo pensando sobre el tercer deseo que pediría (y que se cumple con seguridad) muchos días. Está claro que los tres que voy a elegir son sobre Jazz, de otro modo pediría otras cosas cómo algunas que habéis mencionado: vivir feliz con mi familia y amigos, tener una vida larga y sana con ellos, en fin, cosas que creo todo el mundo deseamos. Pero siendo este un blog de Jazz, el tercer deseo será sobre Jazz.

Ha habido cosas que me han apetecido mucho cuando os he leído lo que pedísteis: tener un club de Jazz (Félix), tener un apetito insaciable por la música, (Félix), conocer a los que me leéis y visitar Paris con un saxo en la mano (José Miguel), hacer fotos de Jazz (Esther) , no tener miedo jamás (Troglo), morir en Nueva Orleans (Olvido, [te hecho de menos])…

Pero al final me he quedado con dos, y no se cual elegir. Podría hacer trampas y pedir los dos en uno, pero vamos a ser legales, os voy a pedir ayuda para que me pueda decidir. Me gustaría saber cual de los dos elegiríais vosotros, pero antes quiero que tengáis en cuenta los precedentes, es decir, tengo ya en mi poder dos deseos, y hay que tenerlos en cuenta para decidir.

Ahí van mis “fantasiosos” deseos (parecen los de un niño de 12 años):

1) Ser un puto genio de la trompeta
2) (Le va a encantar señor Troglo) Poder presenciar cualquier momento de la vida de nuestros músicos de Jazz.

Y ahora os explico porque os pedía que tengáis en cuenta los anteriores, empiezo por el primero: imaginad lo que pasaría si fuerais unos putos genios de la trompeta y pudierais escuchar melodías nunca compuestas (mi primer deseo), y que además tuvierais en la cabeza ese “algo” de los genios de Jazz (mi segundo deseo). Sería la leche saber interpretar todas esas melodías, crear música, y que la gente te escuchara.

En mi segundo deseo, lo de las melodías nunca compuestas no me cuadra, pero imaginad con ese “algo” que presenciáis el concierto que queráis, aquel de Dizzie y la United Natios Orchestra, o el de Art Blakey y los Jazz Mesengers. Imaginad que veis los ensayos antes del concierto o cómo practican en casa. O estar al lado de Bobby Timmons, mientras compone sentado en el piano de su casa. Es más, no necesitaría ese “algo” para disfrutar presenciando las juergas de los músicos en la casa de la Baronesa, o para entristecerme viendo a Charlie Parker destrozando su vida, o angustiarme al ver a aquella zorra disparar a aquel genio. Infinitos momentos para elegir.

Venga, poneos en la piel de un crio de 12 años y divagad un rato, sopesad, y dadme vuestra opinión, aunque creo que ya he elegido…

Escuchando: Jimmy Smith – A night in Tunisia